Identidad Universitaria


Historia de la UAEM

 

Semblanza histórica de la universidad 
Los orígenes de la UAEM se remontan al siglo XIX, cuando Francisco Leyva, gobernador del Estado de Morelos, fundó el Instituto Literario y Científico de Morelos, a través de la ley del 15 de junio de 1871, el cual inició labores el 5 de mayo de 1872. Vale decir que dicha institución no tuvo oportunidad de prosperar, pues el presidente de México en turno, Porfirio Díaz —quien además depuso a Leyva como gobernador—, tenía la idea de que el estado respondía más a labores agrícolas que intelectuales. El poco apoyo al instituto provocó que para 1884, únicamente subsistiera la Escuela de Agricultura y Veterinaria, ubicada en Acapantzingo. 
 
El 25 de diciembre de 1938, debido a la coincidencia de ideologías entre Lázaro Cárdenas y el gobernador del estado, Elpidio Perdomo, se fundó el Instituto de Estudios Superiores del Estado de Morelos; su primer director fue el licenciado Bernabé L. de Elías. Años más tarde, en 1953, para ser precisos, y por la necesidad de incluir más carreras para el estudiantado, este organismo fue sustituido por la Universidad del Estado de Morelos, hoy UAEM. Su primer rector fue el doctor Adolfo Menéndez Samará. Desde entonces hasta la fecha, la UAEM ha tenido trece rectores, incluido el actual.
 
La Ley Constitutiva y Reglamentaria del 7 de abril de 1953, publicada en el Periódico Oficial “Tierra y Libertad” el día 15 de ese mes, instauró oficialmente la universidad. El 30 de enero de 1965 fue aprobada, promulgada y publicada la Ley Orgánica de la Universidad del Estado de Morelos, la cual presentaba cambios significativos respecto a la anterior. El 22 de noviembre de 1967, con la nueva promulgación de su Ley Orgánica, la UAEM obtiene su autonomía. La Ley Orgánica vigente de la UAEM fue promulgada el 21 de mayo de 2008 en el periódico oficial y entró en vigor el día 13 de agosto de 2008.
 
Significado del lema universitario: "Por una humanidad culta"
Propuesto por el profesor Bernabé L. de Elías en 1939. El lema universitario es herencia del desaparecido Instituto de Estudios Superiores del Estado de Morelos, que en 1953 se convirtió en nuestra máxima casa de estudios. 
 
La palabra humanidad, alude al ser viviente como entidad razonable, mortal y expuesto al error. El individuo debe estar sujeto a la educación con el fin de que efectúe el desarrollo integral de su espíritu y pueda explicar sus actos mediante la investigación y divulgación del conocimiento. La acepción del adjetivo culta, parte del concepto filosófico de Ortega y Gasset sobre cultura, quien define a ésta como el modo de pensar, sentir y creer de una comunidad, lo cual es transmitido históricamente mediante símbolos.
 
Significado del logosímbolo
 

 
El logosímbolo que representa a la UAEM, propuesto originalmente por el profesor Bernabé L. de Elías, está compuesto por diferentes elementos y cada uno de ellos tiene una descripción detallada. A continuación se presenta una breve síntesis.
 
A primera vista se observa un escudo, dividido en cuatro segmentos por dos líneas diagonales que a su vez forman una X. En estos segmentos encuentran tres pictogramas de toponímicos de la cultura nahua y siete rombos.
 
Situado en el lado izquierdo del escudo, está el pictograma de Tamoanchan, símbolo del paraíso mítico, lugar de origen de dioses y hombres, “el lugar donde se levanta el árbol florido”. Tamoan significa “árbol florido”; chan “lugar o casa”. En la cosmovisión indígena, Tamoanchan es la patria originaria y el destino final del hombre; todo peregrinar se inicia y culmina en Tamoanchan. En el segmento superior se ubica el pictograma de Oaxtepec, Huaxtepec, “el árbol de huaje”. Huaxin: “árbol de guajes”, y la terminación tepec, “lugar poblado”. 
 
Ubicado en el lado derecho del escudo, el pictograma de Cuauhnáhuac representa al “árbol que habla”. La mitad de la palabra Cuauhnáhuac es figurativa; la otra es ideográfica. El signo árbol (Coahuitl) con la terminación nahuac, expresada por la abertura bucal y la vírgula de la palabra, dan la significación de “cerca del bosque” o “en la orilla de la arboleda”. Huaxtepec y Cuauhnáhuac representan los dos asentamientos humanos más importantes de los tlahuicas, las dos ciudades más grandes que estos fundaron en lo que hoy es el Estado de Morelos. 
 
Los siete rombos colocados en la parte baja del escudo representan a las tribus nahuas que se establecieron en la meseta central de México, entre las que se incluyen los tlahuicas. Estos rombos aluden, además, a la luz que se transmite con la educación. El rombo tiene todos los atributos del triángulo: equilibrio, simetría, fuerza y solidez; es una figura que se utiliza para simbolizar algo preciado. 

 
Localizada en la parte superior, en segundo plano del escudo, está la serpiente emplumada, el dios Quetzalcóatl; de su boca sale la vírgula de la palabra, decorada con plumas, la cual simboliza la difusión de la cultura. Un relieve de dicha serpiente se localiza en el friso de la pirámide de Xochicalco, lugar considerado como un centro de conocimiento de los antiguos mexicanos.