Programa
Especial
"Rubén González"
Sin lugar a dudas, Rubén González fue el último
de los grandes pianistas de la música afro-cubana.
De su piano brotaba todo el sabor que durante décadas,
caracterizó los ritmos de la Perla del Caribe.
González, de cuerpo menudo y amplia sonrisa comenzó
a tocar el piano cuando era sólo un niño y en su
extensa vida pasó por las agrupaciones más afamadas
de la nación caribeña, entre ellas la Orquesta América
y la Jorrín, de la que también fue director.
Pudo haber sido un pianista clásico, pero en cambio apostó
por ser una de las figuras legendarias de la música popular
cubana, cuya sonoridad en el piano creó y estableció
varios estilos por más de medio siglo.
Ya retirado como otros de sus veteranos colegas fue convocado,
a mediados de los 90, por Ry Cooder para el Buena Vista Social
Club, con lo que se destapó el enorme potencial de los
antiguos soneros olvidados en la isla.
Con su impecable virtuosismo Rubén González podía
crear el más
maravilloso y deslumbrante sonido, tanto en una canción
de ritmos rápidos como en una suave y sensual balada.